JUAN 6, 51-58: FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
El Papa Francisco nos explica que, en este Evangelio, Jesús nos hace un regalo maravilloso: la Eucaristía (la Hostia Santa que tomamos en la Comunión).
Para entenderlo mejor, imagínalo así:
REFLEXIÓN
Piensa en el día que tomarás la Primera Comunión. ¿ Te hace ilusión ? ¿por qué?
Si ya la has tomado recuerda ese día . ¿ Qué significó para tí?.
¿ Das gracias a Jesús cada vez que le recibes?
El Papa Francisco, reflexionando sobre Juan 6, 51-58 (Ángelus, 19 de agosto de 2018), describe la Eucaristía como el "pan vivo bajado del cielo" que ofrece la vida eterna. Subraya que Jesús se da como alimento real ("carne y sangre") para nutrir a la humanidad y entrar en sintonía con ÉL
Puntos claves del Papa Francisco sobre este pasaje:
Reflexión
¿ Qué significa para ti recibir la comunión ?, ¿ Eres consciente del gran regalo que recibes ?